EL SECRETO PARA UNAS PAPAS AL HORNO CRUJIENTES: SÉMOLA
Un simple ingrediente puede transformar la textura de las papas al horno, haciéndolas más crujientes y sabrosas.

Lograr que las papas al horno queden doradas y crujientes es un desafío culinario común. Sin embargo, los chefs han descubierto un método que promete mejorar notablemente el resultado: cubrir las papas con sémola antes de cocinarlas.
Este ingrediente, al ser espolvoreado sobre las papas, se adhiere a su superficie y, al ser sometido al calor del horno, absorbe la humedad exterior. De esta forma, se logra una textura crujiente por fuera y suave por dentro, ideal para acompañar diversos platos.
Para preparar las papas al horno utilizando sémola, se recomienda seguir estos pasos:
- Cortar las papas en tamaños similares para asegurar una cocción uniforme.
- Lavar y secar bien cada pieza, lo que ayudará a que la sémola se adhiera mejor.
- Agregar un poco de aceite y mezclar para que todas las papas queden ligeramente cubiertas.
- Espolvorear una capa fina de sémola y mezclar hasta que todas estén recubiertas.
- Condimentar al gusto con sal, pimienta, pimentón, ajo en polvo o hierbas aromáticas.
- Llevar al horno fuerte y cocinar hasta que estén doradas y crocantes, girando a mitad de cocción para un dorado parejo.
La elección de la sémola por encima de otros ingredientes como la harina o la fécula de maíz radica en su textura. La sémola, al tener un grano más grueso, crea una cobertura más crujiente, similar a la de las papas fritas de restaurante. Además, permite usar menos aceite, lo que resulta en una guarnición más liviana sin sacrificar el deseado toque crujiente.